domingo, 14 de abril de 2013

De nuevo, aquí seguimos.

Hacía tiempo que no le daba importancia a simples textos, echaba de menos desahogarme escribiendo lo que siento, hoy voy a volver a ello, porque es como inspirar y espirar, te quedas más tranquila. La última vez que escribí en este blog -y en los demás- eras para mi un sueño, o una pesadilla, volvías a mi mente todas las noches para susurrarme "te quiero" al oído y prometerme que pronto volverías, pero por ahora no era lo mejor, que estabas bien dónde estabas. Así pasaban los días, eran las 10 de la mañana de un sábado y yo sólo miraba la pantalla de mi movil esperando a que vibrara y que apareciera una llamada entrante, la tuya; después comía, casi siempre patatas y huevo si estaba en casa de mi madre, como todos los sábados, o pasta si estaba en casa de mi padre. Hacia las 3 y media llegaba a mi cuarto, teniendo o no planes para esa tarde, cogía el movil, miraba el twitter, ni rastro tuyo, quizás esa tarde no tendrías planes, que alivio... Intentaba olvidarme de que hacía apenas unos meses a esa hora me mandarías tu: "Yo ya he terminado, ya estoy, ¿estás cielo?". Las tardes de sábado solían ser aburrida, miraba mucho por la ventana, escuchaba muchísimo Boyce Avenue, Rayden, Rome, City and Colours, Rapsusklei... En fin, ya sabes, todo lo "nuestro". Si tenía planes salía, intentaba despegarme de ti, pero solo en mi cabeza, intentaba no pensar en ti, no pensar por ejemplo, si estaba en el centro, en que tú podías estar tan sólo a metros de mi. Prefería no ir al centro, dejé de ir durante una buena temporada, no quería contactos, no quería verte, iba a doler verte de nuevo y no quería que vieras que yo aun estaba dispuesta a seguir ahi, contigo. Así que mis sábados se basaban en estar con mis amigas, en que intentaran sacarme sonrisas, en que me dijeran los guapa que estaba a pesar de haber adelgazado 5 kilos en dos semanas, se basaba en que alguien volviera a decirme que me quería. Después llegaba a casa si es que esa noche no dormía en casa de alguna; me gustaba quedarme a dormir, porque eso significaba que esa noche no me visitabas y por lo tanto, podía tener asegurado el levantarme sin lágrimas en los ojos. Si bien no me quedaba, llegaba a casa, cenaba y me iba a la cama de mi madre a ver una película, abrazada a ella, he de decir que esa época me vino muy bien para volver a esa confianza que la monotonía nos había quitado a mi madre y a mi; ahora le digo todos los días que la quiero, y es así, pese a todo, la quiero más que a mi vida. Volviendo al fondo, cuando la película terminaba me iba a mi habitación y lo primero que hacía era vuelta a Twitter, a visitarte, y ahí seguía nuestra foto, que sinceramente, no es de mis favoritas, pero era el único detalle que me hizo seguir luchando; me estudiaba tus comentarios, si esa tarde habías hecho algo, palidecía, porque los sábados eran nuestros; Y más aun... En Noviembre me negaba a mirar tu perfil por los tweets que había sobre otra chica... Otra chica, ¿cómo imaginarte con otra después de lo que fuimos? Como dolía, deje de hacerlo, pero el abrir tuenti y ver todas y cada una de las fotos que teníamos no me lo quitaba nadie. Así iban pasando los días, uno tras otro. 9 de Diciembre, desastroso, para qué mentirnos, mi vida. Creo que no pasé peor noche. Todos los días se basaban en lo mismo y yo cada día me alejaba más de la posibilidad de la vuelta, me fui olvidando, el único recuerdo que tenía de ti seguía viniendo cada noche, pero ya dejaba los te quieros, y solo me susurraba: "alguna vez, ¿por qué no?". La primera noche que me dijiste eso mi madre me despertó porque estaba en mi habitación chillando, como una idiota, llorando dormida... Y con lo poco que me gustan las tilas, hizo que me tomara una. A partir de ese episodio cada día aparecías menos. Sin preguntar por ti la gente me hablaba, me decían cómo estabas y qué hacías, en qué te habías convertido, y yo solo podía sentir que te echaba de menos, y no sé si fue egoista o egocéntrico, o llámalo como quieras, pero pensaba que hacías lo que hacías porque querías llamar mi atención, querías que volviera para decirte lo que estaba bien y lo que no, creía que me necesitabas... Seguían hablandome de ti, y yo solo podía sonreír y decir que estaba bien, que ya había pasado, que volveríamos a ser amigos.
Asi, cada vez que intentaba hablar contigo, se convertía en un llanto o una pelea, o un malentendido, día tras día, semana tras semana, vez tras vez que hablábamos yo te reconocía menos y menos, echaba de menos
que al decirme alguna noche salpicada "buenas noches" no acompañara nuestra frase.
Poco a poco, quisimos volver a la normalidad, creo que nos necesitábamos tantísimo que estábamos dispuestos a olvidar lo malo para volver a empezar. Enero, que preciosidad de Enero; recuerdo que el día 1 de Enero a las 9 de la mañana me desperté por ti, para hablar contigo, porque acababas de llegar de una noche un poco larga y no tenías sueño, ahi estaba yo, a pesar de la noticia que me diste, de la que no reprocho nada, porque yo también tuve mi culpa en esos últimos meses. Pero olvidando malas vibraciones, ahi estábamos hablando como de costumbre, todas las noches. Finalmente, no sabíamos si iba a salir bien, pero decidimos intentarlo, y hoy día, puedo decir orgullosa que llevo a tu lado 16 meses.
Creo que el verte 2 horas a la semana nos juega malas pasadas, a veces, creo que me gustaría tenerte a cada hora, a cada segundo, creo que me gustaría pensar en ti y tenerte. Se... Se que soy insoportable, que a veces exijo mucho, pero de verdad que es solo por lo que puedo llegar a quererte, a amarte, lo hago por todo lo que hemos pasado, desde esa tarde en el Cable Inglés el 9 de Diciembre de 2011 hasta cualquier Domingo en casa cuando me preparabas la comida y  el postre era sin duda, lo más delicioso. Lo hago por todas esas promesas de futuro, lo hago por cada noche pasada a tu lado en otro país, lo hago por ese 11 de Enero de 2013, lo hago porque te necesito, en conclusión.
Solo quiero decirte, que ahora que te tengo, no quiero pasar un sábado como hace unos meses por estar enfadados, que quiero pasar un sabado a tu lado, y si eso no es posible, quiero terminar de cenar y hablar contigo de lo que puedo quererte, o hablar contigo de lo que significas para mi, o hablar contigo de lo bonitos que son tus besos, o tener peleas, si, pero por quién se quiere más, por quien da más por uno, por amarnos. Crees que no eres para mi, y yo creo que el que aparecieras todas las noches durante 4 meses no era para que ahora lo desaprovechemos de la manera que lo hacemos. ¿Que soy cabezona? Aloooooomejor no lo soy. Cielo, se que soy lo más cabezón de este mundo, pero sé cuando he hecho algo malo, y hoy, mira lo que hago, desahogarme diciendote lo que significas para mi. Mi disculpa, por mucho que odie decir perdon, va aquí, en el echo de haber escrito todo.
Que apenas te quiero. "Akiki" siempre.
P.D: Te debo esto por todo el daño, por todo te lo debo, por todo lo que me has dado, y por lo que no he sabido darte, siempre ayudame a salir de dónde no sé.