9 de Diciembre, queda tan bonito escrito, leído... Estando juntos o separados me sigue produciendo dolor de barriga leerlo; asi que figúrate el dolor que llevo todo el día. Esta vez mis palabras no tienen olor, y simplemente no lo tienen porque yo ya no te tengo físicamente para entragártelo en mano. ¿Sabes? Es muy difícil escribir sobre esto, sobre lo que fue y lo que pudo ser; es casi igual de dfícil que ahora vivir sin ti, no hay palabra por la que derrame lágrima al igual que no hay día. Lo quieras o no, son 365 día a tu lado, que se dice pronto. Me habría encantando celebrarlos a tu lado, cenando tal vez o comiendo, sea como fuere, haciendo de un día 9 normal, un día maravilloso.
Sé lo que somos ahora, al igual que se lo que fuimos y lo hemos estado siendo, pero no se que seremos ni que papel jugaremos cada uno en la vida del otro, y sinceramente prefiero que el futuro me de una sorpresa. Pero de lo que si estoy completamente segura es de que sé lo que te quise y lo que te quiero, pero me encantaría saber lo que realmente podría llegar a quererte.
Nada me habría gustado más que tenerte esta mañana al despertar a mi lado para poderte susurrar todo lo que has significado.
Eres sol y sombra, pero por esa regla de tres en invierno tengo calor a tu lado y en verano frio. A veces eres como un niño chico y no sabes bien que quieres, pero ahi estaba yo, para ayudarte...
De verdad que me encantaría decirte lo que siento en estos párrafos, pero a parte de que son sentimientos difíciles de expresar, creo que debería de seguir teniendo mi cara de acero, de no inmutarme. Eso si, quiero que tengas claro que tengo sentimientos y que el día que deje de quererte -nunca- te lo haré saber.
Fuiste aire, agua, tierra y aire. Y ahora... Ahora eres mundo. Y no sabes cómo duele no poder vivir en ti, en tu mundo.
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